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Octubre 2008
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Datos Utiles
Elementos Básicos para Mochileros:
MOCHILA
Lo único que es absolutamente imprescindible. Porque carpa nos puede faltar, bolsa también, ya que se puede dormir sólo en albergues o podemos improvisar una bolsa con frazadas. Pero la mochila es absolutamente necesaria para llevar lo que sea que llevemos. Puede usarse lo que sea, mientras que sepamos que a) no se va a romper b) entra todo lo que queremos llevar. Más allá de estas consideraciones básicas, veamos las características de una buena mochila de viaje.
Lo ideal es que nuestra mochila sea una mochila de armazón interna. Que significa esto? Antes de hablar de la anatomía de la mochila tenemos que considerar un hecho básico de la anatomía humana: nuestras piernas soportan mejor el peso que cualquier otra parte del cuerpo, por estar en contacto con el suelo y estar muscularmente más desarrolladas. Para conducir el peso a las piernas una buena mochila tiene una armazón interna de aluminio. Normalmente estas son placas que recorren la mochila por dentro, de lo alto a lo bajo, y se encuentran cercanas al respaldo. No son placas rectas, sino que siguen la forma de columna en forma de “S”. En algunas mochilas como en la Montagne Adventure de 80lts, estas placas pueden extraerse.
Estas placas conducen el peso hacia el área de la cintura, donde el cinturón recibe el peso y efectúa la transferencia hacia las piernas, ahorrándonos un 30% del peso. Atención, esto no es un detalle. Ningún mochilero debería llevar una mochila sin cinturón. Muchos compran la mochila con cinturón pero por ignorancia no se lo abrochan. Lo mismo se dice de la armazón interna. Aunque su sola presencia de poco sirve si no hay un cinturón que distribuya el peso a las piernas. . Volviendo al cinturón, este debe ser acolchado, y no una simple correa cuyo roce nos termine daniando luego del tercer día de caminata. Algunos cinturones permiten colgar de ellos algunos elementos que necesitaremos durante una caminata, como una linterna o una cortapluma o cámara de fotos.
Algunas mochilas viejas, ya no en el mercado, pero que podemos recibir como herencia o encontrar en un garage... tienen armazón externa, un cuadro de metal que se ajusta a la espalda y del el que cuelga la mochila. No recomendamos su uso. Son pesadas y anti-anatómicas.
Los tirantes de los hombros deben ser anchos, para distribuir la presión sobre la piel en un área más ancha. En el caso ideal, los tirantes tienen una curva preestablecida de fábrica y son ajustables.
Otra parte a tener en cuenta al momento de comprar una mochila es el panel dorsal. Debe ser acolchado. En las últimas mochilas, este acolchado consta de la superposición de distintas capas cavernosas de un material sintético. La manera en que estas capas están superpuestas hace que las cavidades no se sellen y colpasen con el uso y se mantenga el flujo de aire que permite que siga siendo una superficie acolchada (Esta tecnología se llama Matrix Foam Technology).
Otra de las cosas que hay que chequear es que la mochila tenga correas de sujeción para bolsas de dormir y/o aislantes.
Muy importante es también fijarse que la mochila tenga dos pisos o compartimentos a los que se pueda acceder independientemente. La separación entre los dos pisos que evita que las cosas del compartimento superior ejerzan peso sobre las del inferior, se puede cancelar con un cierre, para el caso en que llevemos objetos largos. Algunas mochilas traen un cierre lateral que permite acceder a cualquier parte de la mochila sin desarmarla.
Los bolsillos: las mochilas de la última década venían con infinidad de bolsillos exteriores. Es fácil dejarse tentar por ellos, pero siempre son preferibles los bolsillos anatómicos expandibles, esos que sólo se dejan notar si están cargados y que sinó no sobresalen del cuerpo principal de la mochila. Los bolsillos externos al estar menos integrados al cuerpo principal de la mochila reparten el peso menos eficientemente, sobretodo al estar cargados. Además, si situamos allí objetos delicados como la brújula, etc, están más expuestos que en otros sitios.
Corroborar que la cabeza de la mochila tenga al menos un cierre, son útiles para guardar mapas, guías de viaje, libros, etc. En muchos casos la cabeza de la mochila se desengancha y sirve alternativamente como rinionera.
Muchas mochilas vienen con un cubre mochila impermeable para los días de lluvia, que de despliega desde un cierre detrás de la cabeza. Si nuestra mochila no tiene uno se pueden comprar por separado. Son importantes, ya que evitan que el agua llegue a los papeles del viaje (mapas, pasaportes, visas, dinero, libros, folletos, notas de viaje).
Otra característica de las buenas mochilas, pero que no es imprescindible, es la extensión o vestíbulo que es como una continuación del compartimento superior, que se asegura con una cuerda y un segurito plástico. Ese espacio no está calculado en la capacidad declarada y nos da una yapa para circunstancias de emergencia.
En algunos modelos las trampas de cuerdas, que sirven para sujetar desde camperas a aislantes. Estas cuerdas hacen que de lejos la mochila asemeje a una gran zapatilla, aunque ya los últimos modelos han reemplazado las cuerdas por otra superficie del mismo material que la mochila pero que esta unida a esta por correas actuando como trampa.
Distribución y armado: Lo más pesado pegado a la espalda y más cercano a las piernas. La carpa, idealmente, si es pequenia, puede caber en compartimento inferior. Sino puede ir colgando de las correas de sujeción inferiores.
El ajuste de la mochila: las mochilas de baja calidad vienen con las proporciones de fábrica y no es posible lograr un ajuste a una espalda en particular. Una compleja red de correas permite esto. Es importante probarse la mochila ajustandola antes de comprarla, y si es posible con una carga real y no con el papel de diario que le ponen de relleno.
Otra pregunta frecuente en el Foro es qué tipo de mochila necesito? Por lo general la mochila de hombre tiene 80 litros (se usa el litro como medida de capacidad) y la de dama 60 lts. Todos los modelos dignos expresan claramente su capacidad en el mismo nombre, Civetta 60, Buffalo 120, Doite Expedición 88, Montagne Advenure 80, y así. Ultimamente, están cambiando la manera de decirlo, y te ponen: 70 + 10. Esos diez significa que la mochila tiene bolsillos expandibles que en toda capacidad suman 10 lts a la capacidad de tubo principal. Lo que tenemos que calcular nosotros es que, sea como sea, la mochila no tenga menos de 80 lts si pensamos hacer un viaje largo. Hay algunas mochilas de 45 lts pero no se recomiendan salvo para un campamento de un par de días.
Finalmente, hay que considerar si no necesitaremos una segunda mochila, lo que se llama Mochila de ataque o “day pack”. Estas mochilas andan por los 30 lts y bien pueden llevarse desarmadas en la mochila y usarse para excursiones una vez que hicimos base y dejamos la mochila grande en un sitio seguro, o bien se lleva cargada en el frente. Esto último es aconsejable cuando se lleva algún equipo de fotografía o una computadora portátil, que no queremos apilar con las demás cosas en la mochila grande. La ventaja es que si estamos haciendo dedo y dejamos la mochila grande en un baul podemos seguir teniendo a mano los items más valiosos del equipo. Lo malo es que no es muy estético, pero a pesar de lo bizarro que le pueda sonar a algunos, la pequenia mochila en el frente balancea el peso que llevamos en la espalda y nos hace la caminata más fácil. Una aclaración: una mochila de ataque no es cualquier mochila pequenia. Un vendedor deshonesto intentará vendernos una mochila urbana cualquiera. Las mochilas de ataque están especialmente diseniadas para ser llevadas delante. La diferencia está en la comodidad en el calce. Precios: No deberían superar los $60.
Llendo al otro extremo, más de 100 litros se vuelven complicados de manejar y excesivos, tentándonos a llevar más cosas que las que necesitamos. En las casas especializadas se ven grandes mochilas de 120 lts, a veces incluso al mismo precio que las de 80 lts. Tentador, pero en realidad estas son mochilas de montania, con mucha capacidad pero sin bolsillos, la que la hacen inapta para un viaje de mochileros, y son usadas por los montanistas para cargar equipo entre los distintos campamentos base, de manera rápida. Por eso son poco sofisticadas y por eso el precio no es tan alto. Son grandes sacos de carga y nada más.
Qué marca de mochila? El cambio de la cotización del dólar ha forzado que muchos de nosotros optemos por la mochila nacional. Punto. Las marcas extranjeras doblan en precio a las nacionales. La diferencia entre nacional e importada reside en la calidad. Las marca nacionales más recomendables son Montagne y Cacique. Los modelos Adventure 80 y Adventure 60 de Montagne son sumamente recomendables para todo tipo de viajes, aunque últimamente han bajado su calidad. Entre las importadas se pueden recomendar la Doite, Waterdog, Lowe Alpine, Vango, Berghaus, etc.
Dónde conseguir mochilas en Mar del Plata? En Una Montagne de 80 lts nueva anda por los $190/210m, una Cacique (siempre de 80 lts) unos $280, y una Waterdog de 70 lts $144.
BOLSA DE DORMIR
Debemos tener bien presente el lugar al que vamos a ir para determinar si nuestra bolsa será suficiente para protegernos del frío nocturno. En caso de ir a un lugar muy frío, podemos coser una frazada de modo de hacer un forro interior a la bolsa, aunque hará de ella un bulto más grande y pesado, no podemos pasar frío de noche. Si no tenemos bolsa y el lugar al que vamos no es muy frío, podemos improvisar la bolsa con un buen par de frazadas o metiendo ropa dentro de la bolsa. Sin embargo, hay ciertos parques, como el Aconcagua o si queremos ir al Volcán Lanín, donde nos revisarán antes de dejarnos pasar; y no es broma, si no tenemos el equipo adecuado para el frío no nos dejarán pasar. Averigüen particularmente antes de ir. Ahora, si vamos a comprar una bolsa de dormir y gastar unos pesos, mejor gastarlos bien. La bolsa de dormir y la mochila sean acaso los dos items del equipo en donde no conviene escatimar gastos. Las bolsas de dormir se dividen en estaciones (seasons si miramos un catálogo extranjero). Hay bolsas de dormir de 2 estaciones (primavera/verano), de 3 estaciones y de 4 estaciones. Las de tres estaciones son aptas ya para el invierno. Las de cuatro deberían soportar inculso temperaturas casi polares. A su vez, su capacidad térmica se mide en grados centígrados. Es éste último índice al que el viajero debe prestar atención al momento de la compra. El fabricante da, para cada modelo, un rango de temperatura, (que normalmente está escrito en la misma bolsa) que son dos valores numéricos expresados en grados centígrados. Uno expresa la temperatura mínima con la que podemos dormir cómodamente. Este índice es el índice de comfort. Junto a este numerito aparece otro que es el índice extreme y es la mínima temperatura a la que esa bolsa puede ser útil como barrera. Ya no hablamos de dormir como si nada pasase (ese es el índice de comfort) si no de al menos poder tolerar el frío. Ejemplo: una Vango Ultralite II 1100, carpa de 3 estaciones, comfort –4 C, extreme – 12 C. Aunque vayamos a hacer un viaje a un sitio no particularmente frío, no es bueno comprar por eso una bolsa de dos estaciones, porque en algun momento vamos a querer ir al Sur en invierno, y esa bolsa, no nos va a servir en absoluto. Conviene si es posible conseguir una bolsa abrigada, de tres estaciones, ya que siempre podemos regula hacia abajo (quitarnos ropa, dormir con la bolsa abierta) más fácil de lo que se puede regular hacia arriba. Las bolsas de dos estaciones son tentadoras: son más baratas y ocupan menos espacio. Pero lo repetimos, su uso se limita la verano. Un valor que se considera muy bueno para todo tipo de viajes es el de extreme – 12. Lo que en criollo decimos “una bolsa para menos doce grados”. Esa te va a venir bien en la provincia de Buenos Aires como en Santa Cruz. Con esto queremos decir que no es necesario tener que irse al Sur para necesitar una buena bolsa, de hecho en la provincia de Buenos Aires en invierno hace el frío suficiente para que todas las frazadas que apiló mamá el día antes del viaje sean perfectamente inútiles. El mal dormir, el dormir con frío, el amanecer temblando y malhumorado, es uno de los factores que acortan el deseo de seguir viajando, una de las cosas que hacen que al final de cada día acampar sea un martirio y no algo placentero. Lléndonos a un extremo, se pueden conseguir bolsas de hasta –25 C. Materiales: lo relevante acá es el relleno de la bolsa. Una buena bolsa de dormir utiliza fibras sintéticas como el duvet, que es el mismo material que tienen los cubrecamas o sino directamente pluma de ganso. Estas últimas son las más caras. Tienen la ventaja de ser más cálidas, comprimirse más y ser más fáciles de empacar, pero tardan mucho en secarse si se mojan. Las de duvet no son tan abrigadas como las de pluma pero son más duraderas y no pierden su capacidad aislante al mojarse. Una buena bolsa de dormir tiene capucha. Algunos llaman a estas “bolsas tipo momia”. En cuanto al peso una buena bolsa de dormir de –12 grados no llega a los 2 kgs, aunque algunas marcas nacionales andan por los 3 kgs. Por último, un consejo, guardar las bolsas de dormir extendidas cuando estamos en casa y no las usamos: de otra manera las fibras se comprimen demasiado y pierden su cualidad aislante. Advertencia: Viajeros amigos nos han advertido que las bolsas Derrino Night Tec (-20 C) y Northland Boulder no rankean lo que dicen. Son excelentes bolsas, pero no protegen a la temperatura que declaran. Comprar por internet. Hay una bolsa de usados en www.alborde.com, que es confiable.
CARPA
También depende de a dónde vayamos. Si sólo pensamos en andar de ciudad en ciudad, podemos prescindir de ella porque seguramente dormiremos en albergues, comisarías, iglesias o lo que sea (consultar alojamiento en este mismo sitio), es más, lo más probable es que carguemos la carpa en balde y nunca la usemos. Pero si pensamos ir a lugares agrestes, es imprescindible, no podemos fiarnos de siempre conseguir un techo (establo, garaje, estación de servicio, etc), cuanto más aislado sea el lugar, mayor razón para llevar la carpa. Hay varios tipos de carpa, y esto es importante a la hora de elegir. En otras épocas casi todas las carpas eran del tipo canadiense. Estas carpas son pesadas y se desaconseja su uso. Las carpas más populares son las de tipo iglú, cuyo sostén consta de dos varillas plegables deslizadas en cruz y arqueadas de manera de dar altura a la tienda y apoyo a todo el conjunto. Las carpas iglú son más livianas que las canadienses y más estables. Todo mochilero hoy día lleva prácticamente una de estas. Las carpas de alta montania son similares al iglú, pero sus varillas son una de menor diámetro que la otra y no se cruzan sino que se arquean en forma paralela, formando un disenio de tipo túnel. Esto les da un bajo perfil que es más estable frente al viento. Hay iglúes que son ser tipo túnel, tienen un vestíbulo que al cerrarse confiere al conjunto una forma aerodinámica y de bajo perfil. Otro tipo de carpas, cada vez más alejadas en presupuesto son las geodésicas. En ellas las varillas son regulables y esto permite buscar la forma más adecuada a una situación ambiental particular. Otro tipo de carpa de la que podemos sentir hablar son las carpas con mangas. En estas, no se entra directamente a la carpa, sino que se entra a un pasillo, o manga, que lleva, tras abrir otro cierre, al compartimento central de la carpa. La idea es bloquear lo más posible el flujo de aire frío hacia el interior de la carpa. Se usan más que nada en expediciones a gran altura. Ahora conocemos todos los tipos de carpas. Pero... cuál es la que más se adapta a las necesidades del mochilero? Lo ideal son las carpas iglús. (si es posible de perfil bajo o tipo túnel) Aunque si no queda otra que la canadiense, bueno, habrá que cargarla. Por lo general, es preferible dormir apretado que cargar con una carpa muy pesada. Los iglús vienen en distintos modelos, según la cantidad de personas que pueden dormir en ellos. Así tenemos “iglúes de 2”, “iglúes de 3” y de 4. Ojo! Los fabricantes son como los pescadores.... En uno de 4 duermen cómodamente 3. En uno de tres, caben 3 pero seguro ninguna mochila.... Para una persona sola u ona pareja, un iglú para dos (el fabricante dirá acaso 2/3) es lo mejor. Este iglú tendrá idealmente estacas de metal, que son más duraderas que las de plástico y fáciles de clavar. La ventilación es un factor a tener en cuenta. Las carpas modernas vienen casi siempre cubiertas de una malla simple, que evita la condensación del calor humano. Esta malla permite el libre flujo de aire, y en climas cálidos evita la horrible sensación de sentirse parte de un caldo. En estas carpas la gran barrera la representa el cubretecho. Lo bueno es que en climas cálidos retiramos el cubretecho y listo. Las carpas en sí no ofrecen mayor o menor protección frente al frío. En lo que sí se pueden diferenciar es en su mayor o menor ventilación. Aunque vayamos a sitios fríos se recomienda entonces una carpa con buena ventilación, porque la pretección frente al frío la representa la bolsa de dormir y no la carpa. Siguiendo con el tema de los flujos de aire algunos recomiendan agregarle a la carpa al final del sobre techo, en esos veinte centímetros que quedan hasta el piso, una banda de tela que haga de faldón. Eso evita que el viento corra entre la carpa y el sobretecho. Puede producir condensación, pero genera un aislante de aire entre el interior y el exterior formidable. Frente a la lluvia, los cubretechos de las carpas modernas resisten una presión hidroestática de 5.000 mm. Por eso, asegurarse de que nuestra carpa tenga un cubrtecho antes de salir. Igualmente haremos bien en sellar las costuras con impermeabilizador. ($20) Otro factor importante es el peso: los iglúes para dos personas pueden pesar entre 1,7 kgs (carpas ultralivianas suecas de U$S300) y 3,500 kgs (un iglú marca Carrefour que te la regalo) Entre estos dos extremos, intentaremos siempre marcar por debajo de los 3 kgs, idealmente los dos kilos y medio. Longitud: personas altas, preguntar las medidas de la carpa antes de comprar. Un ide dos metros es incómodo si medimos 1,97 mts. Al menos permitir 2.20 mts. Para esto una carpa de tipo túnel es ideal, ya que son bajas pero alargadas. Materiales: se usa nylon taffeta, que es liviano y resistente. Se le agrega poliuretano aplicado (PU) al piso y cubretecho para aumentar la cualidad aislante, aunque no a la tienda interior ya que ello afectaría la respirabilidad. Colores: los colores brillantes se fundamentan si uno es montanista y puede llegar a precisar un rescate. Entonces colores que contrasten con los de la naturaleza son bienvenidos, pero si somos mochileros normales, mejor colores que pasen desapercibidos, como el marrrón o el verde. En muchas zonas acampar es ilegal, en otras simplemente llamará la atención de todos los ninios de una aldea quienes formaran un círculo alrededor nuestro y no podremos descansar. Consejos básicos: armar la carpa sobre un terreno nivelado. Retirar piedras, ramas y otros objetos con anterioridad. Si hay vegetación cerca podemos formar una capa de hojas sobre el sitio dónde acamparemos para mayor comodidad. Tener en cuenta no estar en una zona donde el terreno forma un embudo. En ese caso nos inundaremos en caso de lluvia. Buscar zonas altas, o cavar canales alrededor de la carpa. Para quienes vayan a lugares fríos sepan que dormir de a dos es siempre bueno para juntar calor. La solución más linyera para la carpa, es llevarse un plástico grande o un poncho de lluvia, un par de palos y con eso se puede armar una tiendita....